UNA TARDE CON LIV KRISTINE, UNA NOCHE PARA EL RECUERDO

LIV KRISTINE
ONE NIGHT WITH LIV KRISTINE
Nagold (Alemania), 02.12.2011

Fue en pleno julio cuando se anunció el concierto especial “One night with Liv Kristine, a special concert”. Se trataba de un concierto de Liv en solitario y tocando temas de todas sus etapas, con Theatre of Tragedy, con Leaves’ Eyes y de su carrera en solitario. Era motivo más que suficiente para planificar un viaje a Nagold. Lo primero, averiguar dónde estaba Nagold. Ahora sé que está muy cerquita de Stuttgart así que avión y carretera y manta. Solucionado el tema del avión, el coche de alquiler y la entrada al concierto ya solo tocaba esperar al 2 de diciembre.
Y llegado el día madrugón, aeropuerto, viaje a Stuttgart y una vez recogido el coche caso omiso al consejo de una amiga, un paseo por Königstrasse, en pleno corazón de Stuttgart, a gastar dinero en Saturn y dar un agradable paseo por el mercado navideño que invade el centro de la ciudad, el Weihnachts Markt, y cuya visita recomiendo.
Y después de comer rumbo a Nagold. Destino, Alte-Seminarturnhalle, un lugar especial. Entramos en la sala en plena soundcheck y recibimos el efusivo saludo de Liv y Alex para hacernos sentir como en casa. Nos acomodamos y pudimos escuchar parte del repertorio que escucharíamos más tarde, vimos lo perfeccionista que es Alex, la emoción de Liv ante este evento y como una joven banda con Christoph Kutzer como abanderado se enfrentaba a su reválida. Las primeras pruebas eran inmejorables.
El recinto del concierto era bien curioso. Nada que ver con las típicas salas de conciertos. Acaso parecía un café de época, o un salón de bodas, donde se respira un ambiente relajado y distendido. Mesas adornadas con servilletas y flores frescas en agua iban a ser el complemento ideal a una velada intimista. Así las cosas ¿Dónde quedaba el público heavy? ¿qué gente acudiría al concierto? A decir verdad poca camiseta negra entre el respetable, acaso Siebenburgen, Axel Rudi Pell, Tarja Turunen o Leaves’ Eyes entre las vestimentas aunque un porcentaje importante de gente superaba los 40 años, en incluso un par de señoras de más de setenta se encontraban en la sala. Un público heterogéneo y que no necesariamente era fan de Liv.

Pero antes de del concierto de Liv Kristine teníamos un suculento aperitivo. Si bien hasta ese momento Selina Aladar era una perfecta desconocida de la que solo habíamos visto algún vídeo en youtube, ese día todo cambió. La joven, de 18 años, se mueve en terrenos acústicos y se dedica al Pop. De momento solo hace versiones pero dejó claro que el potencial de su voz está por explotar y que sus registros son excelentes. Con más ilusión que experiencia nos deleitó con “Breakeven” y una excelente “Rolling in the deep” de la archiconocida Adele. En apenas media hora dio buena cuenta de un puñado de buenas canciones que arrancaron de una sala llena los primeros aplausos. Gran actuación la suya que acabó con su familia llorando y abrazándola al bajar del escenario.

Y a las 21h00, puntual, se apagaron las luces para que empezara el concierto. Con un foco encarado a la bola de espejos que colgaba del escenario la iluminación durante la intro ofrecía unos rayos de luz entre los que se destilaba la figura de Liv. Ataviada con tejanos, blusa negra y tacones de vértigo empezó el concierto con “Over the moon” de su segundo disco en solitario “Enter mi religion”. Se me hizo raro que no empezara con “Skintight”, por eso de la tradición de empezar con el primer corte del nuevo disco. Gran sonido ya desde inicio y las más de doscientas personas que copábamos la sala entregadas a los encantos de la noruega. No cabe duda que, desde sus inicios Liv ha sabido hacer evolucionar una carrera que empezó con tintes New Age y que ha derivado en un Pop / Rock elegante y personal. Empalmó con “Train to somewhere” derrochando carisma, haciéndose fuerte sobre el escenario consciente que ésa era su noche, un momento especial para reunirse con sus fans en un acto íntimo y personal.
La pasión se desbordaba y llegaba “Fake a smile” que sonó mucho mejor que en estudio y momento que aprovechó para agradecer la presencia de fans foráneos venidos de Holanda, Francia y España y para hacer mención especial a una conversación mantenida tiempo atrás con su amiga Katrin sobre hacer un concierto especial tocando viejas canciones de Theatre of Tragedy. Era la noche. “Blue emptiness”, a dúo con el piano, aumentaba la intensidad del concierto, impregnando el ambiente de un aura mágica que aumentó hasta el éxtasis con “Twofold”, uno de los momentos más emotivos de la velada. Resultaba curioso mirar alrededor y ver a la concurrencia sentaba, cenando o bebiendo una copa de vino. No era un concierto al uso. 
“Trapped in your labyrinth” sonó fresca y “Love in grey” devolvió el ambiente intimista para cerrar una primera etapa del concierto. No hubo parón pero sí un antes y un después de esta canción de belleza incalculable.
Llegado este momento Liv anunció que iba a tocar temas de Theatre of Tragedy para deleite de sus fans. La expectación era máxima por saber qué temas tocarían. Ver la prueba de sonido tiene la ventaja de saber muchos de los secretos de la actuación aunque el problema es que se pierde el efecto sorpresa. “Venus” recibió una calurosa ovación. Liv se quitaba con ella la losa que supone que durante años los fans le preguntaran por Theatre of Tragedy. En el escenario se la ve aliviada y disfrutando del momento. Tengo mis dudas, creo que fue más su momento que el de los fans. Sea como fuere todos celebramos este momento. Y tras él, dos interpretaciones de Leaves’ Eyes, “To France” dedicada, obviamente, a la representación gala en la sala y “Velvet heart”, ambas en acústico, con el batería tocando la caja tal como Alex Krull le había indicado en la prueba de sonido para conseguir un sonido más ampuloso.
El concierto avanzaba a ritmo de vértigo y llegaba una de las sorpresas, “Streets of Philadelphia”, la versión de Bruce Springsteen incluida en “Enter my religion”. Ovación de gala y rostros de alegría y satisfacción para dar paso al momento más especial de la noche, “The rarest flower”. Reconozco que durante años creí insuperable su interpretación de “… a distance there is…” pero con “The rarest flower” superó todas mis expectativas. Escucharla en vivo era un deseo y a fe que Liv es capaz de trasladar al directo la emoción y la pasión de la versión de estudio. Quizá incrementada por hacerla con teclado y cello, por ser capaz de regalarnos su respiración, de vocalizar con la claridad de la versión original. La emoción a flor de piel con Liv dejándose llevar sobre el escenario y trasladando al respetable la ternura y la sensibilidad de su voz y su historia. Sin lugar a dudas, el momento más mágico de la noche.
Y tras tanta conmoción tocaba relajar el ambiente con “Skintight” y la segunda sorpresa de la noche. Quizá el sorpresón, “Image”. Se podían esperar temas de Theatre of Tragedy, emblemáticos o no, pero siendo sincero esperaba mayor presencia de los tres primeros trabajos de la banda. Aún con todo “Image” supo a gloria, a dosis de frescura y sorpresa, a exaltación y aclamación. Ciertamente, no desentonó en absoluto con temas movidos como “Skintight” o “Train to somewhere”. Y así, y en un visto y no visto, Liv y sus chicos se despedían. Sabíamos que había bis y no se hicieron de rogar. El ambiente entre el público era relajado y distendido.
Para acabar se trataba de poner toda la carne en el asador, de acabar de conquistarnos el corazón y dejarnos flotando en una nube. “Scarborough fair” fue el inicio. Bien recibido aunque quizá debió caer antes si bien fue un buen aperitivo a uno de los grandes temas de su carrera, “In the heart of Juliet”. Liv apenas había hecho 9 conciertos en solitario hasta la fecha por lo que escuchar este tema no es fácil. De melodía edulcorada y estribillo muy coreable arrancó una sonrisa de todos los presentes. Excelsa y emotiva abrió la puerta de las sensaciones, de las emociones para obsequiarnos con “… a distance there is”, el mayor estandarte de su carrera. Tan solo el teclado, el cello y la voz de Liv flotando entre una público entregado a la dulzura de una melodía ensoñadora. Solo por escuchar esta interpretación ya valía la pena este viaje. Soberbia. Espectacular. Única.
Y para rematar el concierto, una promesa, un nuevo tema, “Libertine”. Después de escucharla dos veces tengo la sensación que es un cruce entre Leaves’ Eyes y su carrera en solitario, parece que aparca la vena más pop para rockear algo más aunque siempre con su estilo inconfundible. Sin duda un colofón de oro a un concierto único, especial e inolvidable para ella y para los allí presentes.

Tras el concierto llegó la hora de los regalos, de las fotos con los admiradores, de charlar distendidamente con todo el mundo, de firmar autógrafos y de esbozar una sonrisa después de cumplir el sueño de mucha gente, volver a interpretar viejos y nuevos temas de todas sus etapas.
No sé si un concierto así se volverá a repetir algún día. Por un lado me gustaría que no fuera así y pensar que tan solo doscientos afortunados estuvimos a su lado el día que lo pidió. Por otro, me gustaría que todo el mundo fuera partícipe de un repertorio tan especial. Sea como fuere parece que en 2012 va a haber una tanda de conciertos en solitario aunque se desconocen los detalles por el momento y “Libertine” verá la luz.

Y antes de terminar quiero agradecer, como si de un disco se tratase a: Liv por una velada tan especial, por bajarse del escenario solo para recibirnos en plena prueba de sonido y por intentar que nuestro viaje fuera lo más agradable y cómodo posible; a Alex por su amabilidad y cordialidad; a Tosso por su complicidad… recuerda, me debes algo cuando nos veamos en Barcelona; a Katja por su amistad y por ese buen vino de la selva negra; y a Katrin y Pierre por su sociabilidad.

Texto y fotos: Marc Gutiérrez

Setlist:
Intro
Over the moon (Liv Kristine, Enter my religion)
Train to somewhere Liv Kristine, Skintight)
Fake a smile (Liv Kristine, Enter my religion)
Blue emptiness (Liv Kristine, Enter my religion), con piano
Twofold (Liv Kristine, Skintight)
Trapped in your labyrinth (Liv Kristine, Enter my religion)
Love in grey (Liv Kristine, Skintight)
Venus (Theatre of Tragedy, Aégis)
To France (Leaves’ Eyes, Meredead), Acústica
Velvet heart (Leaves’ Eyes, Meredead), Acústica
Streets of Philadelphia (Liv Kristine, Enter my religion)
The rarest flower (Liv Kristine, Skintight), con piano y cello
Skintight (Liv Kristine, Skintight)
Image (Theatre of Tragedy, Musique)
Scarborough fair (Leaves’ Eyes, Njord), Acústica
In the heart of Juliet (Liv Kristine, Deus ex Machina)
A distance there is (Theatre of Tragedy, Theatre of Tragedy), con piano y cello
Libertine (Liv Kristine, tema inédito de su próximo disco en solitario titulado “Libertine”)

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2 respuestas a UNA TARDE CON LIV KRISTINE, UNA NOCHE PARA EL RECUERDO

  1. Emmanuel dijo:

    Wow excelente articulo, Liv Kristine la mejor🙂

  2. Jaiza dijo:

    Fantástico artículo! Gracias por compartir un momento tan especial!😀

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